desafíos, grupos activos y esto proviene oportunidades para el desarrollo de nuevas actitudes y habilidades para producir un crecimiento personal, espíritu de equipo o comunitario, censo de lealtad, respeto a Dios, a Su creación y a su Iglesia.
Mientras que el Club de Conquistadores existe primariamente para los juveniles, uno de sus propósitos básicos es también reunir a los padres y miembros de la Iglesia a través de un envolvimiento con el Club y sus miembros. Así, la llamada diferencia de generación desaparece cuando juntos cultural, trabajan y juegan, el joven y el anciano en una experiencia común.
Relacionamientos significativos son forjados cuando líderes y consejeros se juntan a los Conquistadores con el fin de compartir, edificar confianza y trabajar juntos.
La filosofía de los Conquistadores es constituida sobre la promesa de que “niños aprenden mejor por el ejemplo que por los conceptos.” Al ver el modelo espiritual y los valores sociales de los lideres y padres, ellos aspiran desarrollar altos principios morales, actitudes de amor y cuidado y determinación para sobresalir en sus varios objetivos.
Los jóvenes aprenden más efectivamente en una atmósfera positiva, feliz y segura. La actitud de los líderes del Club es, por tanto, un ingrediente vital para asegurar el éxito e la efectividad en este ministerio por la juventud. Una falla al oír y comprender las necesidades de los jóvenes, únicamente levantará barreras al real crecimiento espiritual y desarrollo, y puede mostrarse ser un factor que contribuirá en hacer a la Iglesia y a su misión algo sin atractivos para la juventud.

Recopilado y traducido del MANUAL DOS DESBRAVADORES, Vol. 1, Administração do Clube, Casa Publicadora Brasileira |